
El periódico inglés "The Independent" publicó recientemente que cierto futbolista británico habría aceptado arreglar el resultado de un partido de fútbol por la cantidad de 50 mil libras. Al parecer este deportista, del cual no se conoce su nombre, habría adoptado esa conducta por verse envuelto en deudas con una casa de apuestas.
Este "arreglo" consistía en que el propio futbolista en cuestión se hiciera expulsar, implicando, a su vez, a tres otros compañeros. Aparentemente se trata de un juego que tuvo lugar hace ya unos dos años y que fue perdido por el equipo de este jugador que se encuentra bajo sospecha.
El entrenador del Arsenal, Arsène Wenger, se mostró muy sorprendido y desilusionado al oir esta noticia. También expresó su deseo de que se sancione al futbolista de por vida, en caso de comprobarse la existencia del supuesto soborno. "Lo más importante es que el fútbol permanezca limpio", afirmó Wenger.
Por su parte, la Federación Inglesa ha comenzado a investigar este hecho, ya que quiere limpiar su buen nombre y su buena reputación. Las reglas de dicha federación prohiben que los jugadores apuesten en partidos en los que estén involucrados y sobre los que puedan influir en el resultado final. Según lo publicado en "The Independent" el jugador de fútbol está muy avergonzado y se arrepiente de lo sucedido.